Pide atención y retroalimentación.

Estás en un viaje hacia la purificación constante de tus habilidades, hacia ser mejor, y hacia alcanzar nuevas metas ¿Por qué? Porque esto te ayudará a vender más.
 
La retroalimentación es una de las mejores oportunidades de aprender. La retroalimentación constante sobre tu desempeño, te ayuda a determinar qué está funcionando, qué se puede afinar y qué necesita ser replanteado.
 
Pide con determinación que tus jefes te  retroalimenten, al recibirla, toma decisiones y actúa, y luego asegúrate de que el gerente constantemente haga refuerzos de las lecciones claves aprendidas, especialmente esas que impactan el negocio.
 
Solicita un documento escrito donde encuentres:
  • Cómo manejar las objeciones de los clientes.
  • Las actualizaciones, nuevas soluciones y productos, y cómo estos se relacionan con la propuesta de valor del negocio.
  • Los métodos que otros han utilizado para responder a las objeciones exitosamente. (No es obligatorio que apliques todos los métodos, pero entenderlos te ayudará en cualquier situación  y a ser más convincente cuando hables con tus clientes y prospectos).
 
La coherencia entre tus ideas y acciones, tu perseverancia e insistencia, harán que presten atención a tus necesidades de formación y capacitación para reforzar tu desarrollo y las oportunidades  de entrenamiento. Establece objetivos que te motiven a estar actualizándote constantemente en tu entrenamiento, recuerda que es de humanos olvidar ciertas cosas, pero si te exiges y te mantienes actualizado y practicando día tras día, puedes llenar esta brecha. Después de todo, si estás pidiendo entrenamiento de parte de tu jefe, seguramente, también te exigirás a ti mismo autoaprendizaje.

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